viernes, junio 27, 2008

Hay días en que me averguenza ser mexicano...



Y parece que hoy será uno de ellos, después de leer lo que The Economist escribe sobre la utilitaria política exterior del presidente Calderón. El ha preferido cambiar principios universales, como el respeto de los derechos humanos, por renegociar un deuda que tiene Cuba con México y mantener contentos a priistas y perredistas, que la verdad sea dicha, les interesa más tomar mojitos en la Habana que pensar en las decenas de presos políticos del aún regimen Castrista. Vergonzoso, una derecha católica que se olvida de su humanismo cuando le convievene y una izquierda hipócrita que solo vive del recuerdo...

"...Mexico’s president, Felipe Calderón, has reversed his predecessor’s policy of speaking out against the lack of human rights in Cuba, and has restored his country’s traditionally close ties. Earlier this year Patricia Espinosa, Mexico’s foreign minister, renegotiated $400m of debt on which Cuba had defaulted. Cultural exchanges have increased, and Mr Calderón is expected to visit Havana soon..."

La caricatura, que critica la posición europea sobre la política de Cuba, también se puede aplicar al triste caso mexicano. Y lo peor es que Calderón dice ser un político de principios...


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