
He criticado mucho a Wal Mart, sin balancear con lo bueno de la empresa, que tiene muchas cosas buenas. Pero ese tarea por el momento la harán otros. Hoy publica al diario Reforma - al que no se puede tachar de anti empresarial - como los consumidores mexicanos están practicamente inermes ante el abuso de las empresas en el país. Y uno de los casos que toca es el de Wal Mart. Copio de la sección de negocios, en su primera plana:
"Wal Mart se promueve como una empresa con responsabilidad social gracias a un sello otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía, mientras que a nivel mundial la empresa no permite la creación de sindicatos o bien es denunciada por el trato que ofrece a sus trabajadores."
"No pueden mezclar la filantropía con la respondabilidad social. La filantropia muchas veces es marketing social. Responsabilidad social empieza por los trabajadores, que tengan un salario y condiciones laborales dignas", consideró Alejandro Calvillo, presidente de El Poder del Consumidor.
Vale comentar que Wal Mart sí tiene síndicato en México, pero es una "blanco", hecho a la medida de la empresa. Es un síndicato solo de papel, realizado con el nombre técnico de "contrato de protección". La empresa ni siquiera llama a sus empleados, como que son, si no que los llama con el eufemismo de "asociados".
Dos hojas más adelante, en la sección Capitanes, se lee:
Wal Mart es "por número de empleados, la empresa más grande del país. Hoy Wal Mart tiene 160 mil "asociados" en su nómina, mientras que Pemex cuenta con alrededor de 141 mil...."
Este es el tamaño del abuso laboral que realiza Wal Mart en México: la primera empresa de este país no permite que sus empleados se organicen de forma libre.
En la campaña presidencial del 2006 Patricia Mercado fue la única candidata que hablo sobre libertad síndical, y por una poderosa razón: es la menos atada a los intereses del establishment empresarial. Como olvidar la sumisión del diputadi priista Emilio Gamboa ante Kamel Nacif o la más reciente sumisión del PAN en la Cámara para no actualizar los castigos a las empresas monopólicas.
A petición de la diputada Elsa Conde, de Alternativa, la Cámara de Diputados envío un punto de acuerdo al poder judicial para que dictamine sobre la existencia del voto secreto en las asambleas sindicales - algo escaso en México.
Los contratos de protección y los síndicatos de papel no puede sobrevivir con asambleas con votos secretos. Veremos si Wal Mart sigue abusando de los derechos laborales de los mexicanos...
