Se espera que el nuevo Honda Insight valga menos de 20 mil dólares, nada mal para un híbrido.

Bienvenid@s a Citius64, donde Alfredo explora un poco el futuro, las tendencias del mundo por venir, los patrones de lo que apenas se asoma. Nuestro lema es Veritas Odit Moras: que la Verdad llegue rápido.


Tras varios intentos fallidos, las industrias del automóvil y de la energía aúnan fuerzas para hacer viable, esta vez sí, el coche más limpio. Si se tiene en cuenta que el Gobierno prevé que circule un millón de coches eléctricos dentro de cinco años, el desafío es mayúsculo. Experiencias pioneras en Londres, Israel o California están enseñando el camino, no exento de tropiezos.
Las dudas son muchas. ¿Habrá energía suficiente? El consumo eléctrico aumentará, pero los expertos coinciden en que, al menos a medio plazo, es posible funcionar con las centrales existentes si se produce un cambio estructural. El éxito parece residir en las smart grids, o redes inteligentes, que conformarán un sistema de gestión de electricidad activo y capaz de interactuar con el cliente. Es decir, redes que permitan que los vehículos aparcados vendan a la red energía en los momentos en que el sistema la necesite....
Son muchos los problemas que puso sobre la mesa el accidente aéreo en el que murieron varios funcionarios públicos y la tripulación del Lear jet el pasado 4 de noviembre, para no mencionar a los infelices transeúntes a los que literalmente les cayó el cielo encima y perdieron la vida o sufrieron gravísimos daños. El horror de lo ocurrido nos hace pensar en la falta de credibilidad de las autoridades mexicanas, que se vieron forzadas a recurrir a funcionarios de Estados Unidos para apoyar su versión de la tragedia. También hay que pensar en los costos de la falta de certificación responsable de “escuelas de pilotos”, en este caso, porque sabemos que muchas otras empresas educativas sobreviven gracias a la ausencia de controles adecuados, o a la corrupción de funcionarios que tuercen o ignoran los controles existentes. Exigimos a los secretarios de Estado y al Presidente de la República que asuman la responsabilidad por este tipo de accidentes, pero nos olvidamos del funcionario menor que muy probablemente recibió dinero a cambio de una firma o de un sello que en el momento debieron parecer insignificantes. Me pregunto si hoy esa persona siente alguna culpa, y desde luego no puedo dejar de pensar en los muchísimos en apariencia pequeños actos de corrupción, cuyas consecuencias son difíciles de calcular.
Como en incontables casos, el “ahí se va” y la improvisación que nos parecen tan graciosos cobraron víctimas y enorme dolor. Sólo esto tendría que obligarnos a reflexionar acerca de nuestras actitudes frente a cualquier tipo de control de calidad, o de evaluación y certificación, que tenemos tendencia a descalificar de oficio. Pase automático para todos, por favor, aunque no sepan sumar, restar, conjugar un verbo o pilotear un avión.
La transcripción del diálogo entre el piloto y el copiloto del Lear jet es aterradora, entre otras razones, porque da cuenta de las deficiencias de nuestro sistema educativo. En la escuela se adquiere información y se aprenden ciertas habilidades, pero quizá lo más importante es que se desarrolla la capacidad de juicio, la facultad para distinguir la conveniencia entre dos alternativas para reaccionar adecuadamente en momentos de crisis, para valorar la sensatez de la instrucción de un superior, o sopesar errores y calcular riesgos.
Los policías del News Divine, que bloquearon la salida de decenas de adolescentes y provocaron una tragedia mayúscula, no mostraron crueldad ni personalidades autoritarias, sino falta de juicio, falta de educación, desconocimiento de las leyes básicas de la física, o simplemente no evocaron experiencias propias que hubieran podido alertarlos sobre los riesgos de la operación que estaban llevando a cabo: la imposibilidad de controlar una multitud empavorecida o el terror que provoca la sensación de asfixia.
El desafortunado incidente del pasado domingo en el AICM, en que el vuelo 1624 de Continental Airlines estuvo a punto de estrellarse por la turbulencia que causó el jumbo proveniente de Europa tras el cual tendría que aterrizar, refuerza la versión oficial del accidente del 4 de noviembre. Sin embargo, en este caso no se produjo la tragedia porque el piloto pudo maniobrar con éxito, aunque lo ocurrido fue tan aterrador que juró no volver a México, porque consideró que el controlador lo había metido en la turbulencia. Los controladores han dicho que las instalaciones aeroportuarias han sido rebasadas en mucho por el tráfico que recibe el AICM.
Entonces pensamos en Atenco, y en el fracaso en diciembre de 2002 del proyecto del aeropuerto de Texcoco que fue diseñado, justamente en previsión de accidentes catastróficos derivados del crecimiento de las operaciones aéreas. También pensamos en el desafortunado accidente que llevó a Vicente Fox a la presidencia de la República en un momento en que nos merecíamos gobernantes talentosos y humildes ante su propia ignorancia.
Seguramente Fox es muy buena persona, pero durante seis años –y hasta la fecha– cada vez que opina exhibe su falta de juicio, la misma que lo llevó a aceptar los consejos de sus operadores políticos para que echara atrás la decisión de construir el aeropuerto de Texcoco, así como el uso político que hicieron los partidos de oposición del conflicto en Atenco.
Si hubieran sido sensatos, Fox y los opositores habrían atendido las recomendaciones de los especialistas en problemas urbanos, de los ingenieros y técnicos de aviación, en lugar de dejarse sorprender por las sirenas de la negociación que les prometían a uno la imagen de “un presidente con corazón”, aunque sin mucho seso y con poquísima educación, y a otros, votos, y tal vez la Presidencia de la República.
He escuchado historias de terror, pero ninguna como la del Smart que al entrar en un bache en la Ciudad de México... ya no puede salir! Creo que a este prototipo de BMW (propuesto por dos estudiantes del Instituto Europeo de Diseño en Turín) le pasaría algo similar. Cada día las calles de la capital están peor y peor, y parece que nadie habla de eso, porque ya es normal. Patético es corto...
If the cargo aboard a freight train that rolled into Hamburg, Germany, earlier this year—a mixed load of clothes, ceramics and electrical goods—looked unremarkable, its arrival heralded the start of a new era. The train, an experimental service run by an international alliance of railway operators, including Germany's Deutsche Bahn and the Russian and Chinese State railway companies, had traveled 10,000 kilometers direct from Beijing, taking half the time needed to reach Germany by sea. The alliance's aim by next year: a regular freight shuttle service that will undercut airline shipping on price.
It's an extreme example of how rail is resurging around the world. The trend, fueled by concern over the environment and frustration with the hassles and congestion of road and air travel, has been building for some time. But in recent months, interest has exploded thanks to the rising price of oil. "The whole movement to rail is going to accelerate because we are now facing an energy crisis and an environmental crisis at the same time," says Guillaume Pepy, president of the French state-owned rail company SNCF, and chairman of Eurostar. Businesses and commuters eager to save money on fuel are opting for train travel, which can be exponentially more efficient than a car or plane journey, particularly as distances grow. For example, even a diesel locomotive at its most efficient can move a ton of weight 436 miles on a single gallon of fuel, according to the American Association of Railroads, making a full train about 10 times thriftier than a hybrid car, let alone a typical 18-wheel truck. "Hands down, traveling by rail is the most fuel-efficient and least carbon-intensive way you can go," says Nancy Kete, director of the World Resource Institute Center for Sustainable Transport.
As the real-world cost of carbon increases, not least because of growing regulation (most notably European Union controls on emissions), it's no wonder that a host of new investors are pouring money into rail travel, and engineers across the world are laying fresh tracks to carry a generation of faster and lighter trains. Europe alone should see 6,000 kilometers of new high-speed line by 2010; China aims to complete 10,000 kilometers by 2020. Even in the United States, where car culture has resulted in years of rail neglect, there's talk of a new package of government subsidies for rail giant Amtrak (which has seen passenger numbers rise by 17 percent in the last two years). Says Gelfo Kroeger, a spokesperson for Deutsche Bahn, the German rail company behind the Beijing link: "We have companies looking at us now who would never have looked at us before."
¿Y el prometido tren veloz entre México DF y Guadalajara? Bien gracias, dice Hacienda, con calculos de 2006. Yo de niño viajé en pullman a Guadalajara, y ya no existe. El gobierno federal no entiende el error que hizo al suprimir esos servicios. Algo de lo bueno que se hizo en tiempos de Porfirio Díaz, pero que tontamente dejamos perder...
Los Angeles. Casi el 70% del consumo diario de petróleo en EU se usa en transporte.Even as politicians heatedly debate opening new regions to drilling, corralling energy speculators, or starting an Apollo-like effort to find renewable energy supplies, analysts say the real source of the problem is closer to home. In fact, it’s parked in our driveways.
Nearly 70 percent of the 21 million barrels of oil the United States consumes every day goes for transportation, with the bulk of that burned by individual drivers, according to the National Commission on Energy Policy, a bipartisan research group that advises Congress.
SO despite the fierce debate over what’s behind the recent spike in prices, no one differs on what’s really responsible for all that underlying demand here for black gold: the automobile, fueled not only by gasoline but also by Americans’ famous propensity for voracious consumption.
To be sure, the American appetite for crude oil is only one reason for the recent price surge. But the country’s dependence on imported oil has only kept growing in recent years, undermining the trade balance and putting an added strain on global supplies.
Although the road to $4 gasoline and increased oil dependence has been paved in places like Detroit, Houston and Riyadh, it runs through Washington as well, where policy makers have let the problem make lengthy pit stops.
“Much of what we’re seeing today could have been prevented or ameliorated had we chosen to act differently,” says Pete V. Domenici, the ranking Republican member of the Senate Energy and Natural Resources Committee and a 36-year veteran of the Senate. “It was a bipartisan failure to act.”
Mike Jackson, the chief executive of AutoNation, the country’s biggest automobile retailer, is even more blunt. “It was totally preventable,” he says, anger creeping into his affable car-salesman’s pitch.
The speed at which gas prices are climbing is forcing a seismic change in long-held American habits, from car-buying to commuting. Last week, Ford Motor reported that S.U.V. sales were down 55 percent from a year ago, while demand for its full-size F-series pickup, a gas guzzler that was the country’s best-selling vehicle for 26 consecutive years, is off 40 percent. The only Ford model to show a sales increase was the midsized Fusion. A Ford spokeswoman says the market shift is “totally unprecedented and faster than anything we’ve ever seen.”
Oil at $135? That was just the opening skirmish in the “peak oil” wars. The latest smart money? $200 oil in 2010, with gasoline at $7 a gallon. And that is going to turn Americans into car-shunning Europeans once and for all—poor Americans, at least.
That’s the latest gloomy forecast from Jeff Rubin at Canadian brokerage CIBC World Markets, who just a few months ago figured $200 oil would be a thing of the distant future—like 2012...
El 18 de mayo de 2008 Toyota anunció las ventas acumuladas a nivel mundial habían pasado el millón de unidades. Es decir un millón de baterías, el corazón del sistam híbrido. Esta década del mercado de baterías ha inspirado la inversión de capital en empresas que trabaja en el desarrollo de la siguiente generación: baterías de litio. La primeras baterías son de niquel, material peligroso si no se maneja bien.
El primer millón de clientes pagó Prius algo caros, pero puso las bases para millones de clientes más compren Prius más eficientes, limpios y baratos. Y dicen que el capitalismo destruye al medio ambiente... puede ser, pero el capitalismo japonés de largo plazo pensado por Toyota explica porque es por hoy la primera empresa automotriz del mundo, y porqué Detroit sigue atrasando más y más. ¿Cuál es ahora la próxima meta de Toyota? Vender un millón de Prius para fines de la década, y saben, les creo.
La pregunta entonces es: ¿cuándo se venderá por fin en México? Para pedirla a Toyota que ya traiga el Prius puedes llamar al 01 800 7 - TOYOTA o escribir un mensaje en su website.