jueves, marzo 29, 2007

Küng, teólogo amigo de Ratzinger por la despenalización del aborto

Sus recientes conferencias en la Ciudad de México han sido generalmente grises, pero su declaración de ayer mostró por fin alguien que pensara en las mujeres en la iglesia católica. Y no es cualquiera quien lo dice, sino un teólogo líder en cuestiones de ética y un amigo cercano de Joseph Ratzinger (Benedicto XVI).

Reporta hoy Milenio en su primera plana:



Hans Küng
señaló que la mejor solución al problema debería ser la anticoncepción. Foto: Sandra Perdomo

29-Marzo-07

Hans Küng, uno de los teólogos más críticos del catolicismo, aseveró que la Iglesia debe considerar que impedir el aborto puede representar un problema serio, sobre todo para las mujeres pobres, y lo mejor sería tener una posición de misericordia, pues permanecer radicalizada “no es una posición cristiana”.

El suizo de 79 años, que preside la Fundación Ética Mundial, aunque afirma que en temas como el aborto, la eutanasia y la homosexualidad es difícil lograr un consenso, su opinión al respecto “no es extremista, sino media”, por lo que, dijo, “es necesario evitar dos posiciones que no son éticas”: pensar en el aborto como método de control natal o, en el otro extremo, no permitirlo, sin tomar en cuenta el riesgo que corre una mujer al practicárselo clandestinamente.

Küng reconoce que la Iglesia católica está en el extremo y “no permite nada”. “La consecuencia no es que no haya abortos, los sigue habiendo, pero ilegales. Evidentemente es muy peligroso por falta de higiene; las condiciones de ese aborto son malas para las mujeres y pueden tener consecuencias para toda la vida. Esa es una posición sin misericordia y no pienso que sea una posición cristiana”.

“Al pensar el aborto como un método de control de la natalidad, evidentemente no es respeto de la vida humana”. Éste, dijo, es un extremo, pero el otro, es “el que no permite nada, que no lo ve como un problema serio para muchas mujeres, especialmente de las mujeres pobres, porque las ricas buscan un método a sus posibilidades”.

Otro punto considerado importante por el teólogo es que la tradición católica ha distinguido que la vida humana existe ya desde la fecundación, no obstante, “esa es una gran diferencia entre la doctrina clásica católica y Santo Tomás de Aquino”, pues éste considera que la animación humana es un proceso y no hay ya una persona al inicio”.

Porque la persona humana, dice Tomás de Aquino, presupone un anima intellectualis, un intelecto, entonces todo eso que distingue al hombre del animal, se ve que al inicio no hay una persona humana”.

Por lo que, insiste, “un óvulo fertilizado, evidentemente, es ya vida humana, pero no es una persona. Entonces el problema del aborto se reduce considerablemente”.

De esta forma, Küng mencionó el ejemplo de Alemania, cuya legislación permite un aborto en los tres primeros meses; ellos “entienden que durante esa evolución, (del feto) cada mes se hace más grave el problema”; sin embargo, la mejor solución debería ser la anticoncepción. Empero, resalta la contradicción del pensamiento católico, porque “la Iglesia prohíbe el aborto y al mismo tiempo la píldora, esto es un poco contraproducente”, sentenció.

Al mismo tiempo, llamó a los legisladores a lograr una posición media, porque "es necesario lograr acuerdo para todos y no sólo para una parte".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

pregunta matrix:
Me prodrias decir que dice la inscripicion en la puerta de la pitonisa.
gracias

Alfredo dijo...

Conocete a tí mismo...