miércoles, septiembre 19, 2007

Gobernación gasta 100 mil pesos en la comida del Episcopado Mexicano

Así es, el gobierno mexicano que dirige Calderón, quien prometió cumplir y hacer las leyes, le pagó una comida a los obispos católicos del país, y no con su bolsa, sino con dinero público, que pagan católicos y no católicos. La constitucón mexicana dice claramente que el Estado mexicano es laico, y que no debe existir un gobierno basado en la religión. ¿Entonces qué sigue? ¿Que ahora paguemos los contribuyentes los viajes de los obispos a Roma? ¿Dónde está el límite? ¿Por qué no darles más dinero? Gobernación se defiende argumentando que no gastó mucho en esa comida, pero es que claro, 100 mil pesos no son nada si ese dinero no es de uno! Ayer salió en el noticiero de nocturno de Televisa que a la escuela primaria que mejor desempeño tuvo en 2006, ubicada en Jerecuaro (Gto), se le prometió una aula de computo y aún no hay nada. Esos 100 mil pesos la hubieran hecho realidad, pero quedaron en los ya de por si privilegiados vientres de los obispos mexicanos. Copio de La Jornada:

"Para la Secretaría de Gobernación (SG), el gasto de cien mil pesos –tomado del presupuesto de esta dependencia– para patrocinar una comida con la jerarquía católica fue una erogación “razonable, no estratosférica”.

Fue una comida –dijo Salvador Beltrán del Río, director general de Asociaciones Religiosas de la dependencia– que se ofreció a los señores obispos y arzobispos (miembros de la Conferencia del Episcopado Mexicano), “y no consideramos que haya sido, de ninguna manera, un gasto estratosférico para el número de comensales que asistieron”.

El mes pasado la Secretaría de Gobernación emitió un documento en el que asegura que la erogación referida corresponde a una partida para “congresos y asambleas” en favor de cualquier organización que lo solicite.

Sin embargo, admitió también –como hizo ayer Beltrán del Río– que hasta el momento este subsidio para actos ajenos a la SG sólo ha sido en favor, al menos en el sexenio calderonista, de los jefes de la Iglesia católica..."


Lo que me alegra es que vivimos en un estado laico, que si no... Lo triste es ver como gastan dinero público para fines privados. Si se tratara de remodelar catedrales que son monumentos históricos de la nación no hay problema, pero si es alimentar el ya gran apetito eclesial, ahí tenemos no sólo un problema, sino una gran confusión. Extraña que a estas alturas el gobierno siga confundiendo a Dios con el César...

Parafraseando el anuncio de Master Card:


Comida que se paga de los impuestos ciudadanos a la conferencia episcopal: 100 mil pesos

Debilitar el Estado laico: no tiene precio...

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