miércoles, abril 09, 2008

Las ocurrencias de Benedicto XVI

Primer manda a volar al limbo, y ahora dice que el infierno es un lugar físico. Bueno, entonces sí lo es, ¿cuál es la dirección para ir a verlo? Aún no la da. Seguro que lo quiere para él solo. Pero bueno... Pero como me reí con este texto del escritor argentino Juan Goytisolo. Copio un fragmento de Religión Digital:


Los desconciertos de Benedicto XVI

Permalink 08.04.08 @ 07:04:29. Archivado en Benedicto XVI

Decididamente, Su Antigüedad Benedicto XVI, audaz mago de chistera capaz de todas las maravillas, no cesa de depararnos sorpresas. Desde su triste desprogramación del limbo al retorno a las calderas de Pero Botero, sus rectificaciones y añadidos al cuerpo doctrinal de la Iglesia desconciertan y aturden a la menguante grey que a trancas y barrancas pastorea.


En incesante zigzag, como su amigo y también ultramediático Sarko, un día saca a luz episodios remotos que muestran la inferioridad del islam, como en su célebre prédica de Ratisbona, y a continuación se desdice para aplacar la ira de los muslimes piadosos; otro, suspende el rezo para la conversión del pueblo judío, decisión de la que cabe deducir que lo excluye sin remedio de la beatitud del cielo; un tercero, limita el disfrute de ésta a los fieles de la Santa Iglesia Católica, discriminando así a centenares de millones de creyentes cristianos, ya sean anglicanos, calvinistas, luteranos o miembros de las Iglesias orientales remisas a su sacrosanta autoridad; un cuarto, autoriza el retorno al latín en la celebración de la santa misa a fin de recuperar el aura de misterio que envolvía la ceremonia antes de Juan XXIII (para ello hubiera sido mejor recurrir al sánscrito)...


2 comentarios:

sancho dijo...

Coño! Goytisolo no es argentino! Es español!
Has leído algo de él, además de ese fragmentito?
cuánta incultura.

Alfredo dijo...

Jeje querido Sancho, tienes razón. Me hice bolas porque este texto lo publicó él en El Clarín, diario argentino. Un desliz, espero perdones la falta, ¡que incultura la mía!