sábado, mayo 27, 2006

Ratzinger se dispara en el pie

La misa papal en Varsovia fue desangelada. Se esperaba un millón de fieles y sólo estuvieron 300 mil personas. Algunos culpan a la lluvía que caía, otros que Polonia no ve con el mismo afecto a Ratzinger que a Wojtyla, pero además mucha agua ha pasado bajo el puente. La nación eslava ya dejó el comunismo y ahora es miembra de la Unión Europea, y muchas de las actitudes de veneración hacia la iglesia católica están menguando, como en toda Europa. Y Benedicto XVI está enojado, está molesto. Y pareciera demás que muchas de sus declaraciones en la misa tienen como objetivo a la última gran amenaza de la iglesia católica: El Código Da Vinci. Lean y analicen, retomo de Religión Digital:

"... En la homilía, el Papa afirmó que, a su juicio, el relativismo domina en la sociedad y que hay personas e instituciones que "haciendo caso omiso de la tradición intentan falsificar la palabra de Cristo y erradicar del evangelio la verdad, demasiado incómoda para el hombre moderno".

"Como en los siglos pasados, también hoy hay personas o instituciones que haciendo caso omiso de la tradición de la Iglesia pretenden falsificar la palabra de Cristo y erradicar del evangelio la verdad, que consideran demasiado incómoda para el moderno. Se intenta dar la impresión de que todo es relativo y que la verdad de la fe depende de la situación histórica y de la valoración humana", dijo Benedicto XVI.

El Papa agregó que la Iglesia no puede callar la Verdad (el evangelio) y que todos los cristianos están llamados a compartir esa responsabilidad "aceptando las indicaciones con autoridad".... "No podemos caer en la tentación del relativismo o de la interpretación subjetiva y selectiva de las sagradas escrituras. Sólo la verdad íntegra nos puede abrir a Cristo", invitó el pontífice...."

Indicaciones con autoridad, claro, es decir... la suya. Ya que sólo El puede interpretar, no el Pueblo de Dios como bien dice el Concilio Vaticano II. Sólo el Papa es la verdad, sólo él. El denuncia a los que intentan falsificar la palabra de Cristo, pues entonces se denuncia a sí mismo. Falsificar la palabra de Cristo es no aliviar el dolor de los pobres, de quienes han sido humillados, como las muchas víctimas de Marcial Maciel. Falsificar la palabra de Cristo es decirle a los jóvenes de Africa que no usen condones. Falsificar la palabra de Cristo es alentar el odio hacia las mujeres y gays y lesbianas. Falsificar la palabra de Cristo es evitar que los sacerdotes se casen, cuando el mismo Jesús nunca detuvo que sus discípulos tuvieran una pareja que amar... Ratzinger se denuncia a sí mismo, pero no creo que soberbia le permita darse cuenta...

No hay comentarios.: