martes, junio 03, 2008

Viaje a León

Estos días pasados estuve en León, Guanajuato, para ir a una boda, y fue una experiencia interesante el observar de cerca el crecimiento de la diversidad social, aún en una de las zonas más conservadoras del país.

Y es que no solo se llenaban las iglesias el fin de semana - el viernes para la fiesta del Sagrado Corazón y el domingo para la misa ordinaria - sino que también varios de los antros gays que existen en el centro de la ciudad, que no le piden nada a los de la capital.

León no es en sí una ciudad liberal o conservadora me decía una persona, sino una muy hipócrita. La juventud de clase alta es sexualmente activa y eso no le impide ir a misa después de una noche de fiesta. El centro de la ciudad está lleno de tiendas de decoración religiosa - católica claro - pero está rodeada de hoteles de paso....

León no se ha dado cuenta de lo importante que es, la prueba de ello es que tiene una sociedad civil organizada muy incipiente, acorralada por la iglesia católica. La ciencia vive escondida en las universidades y un museo interactivo, mientras que el arzobispo hace marchas públicas a su antojo. Pero poco a poco se crean espacios nuevos y diferentes: el viernes en la noche hubo un concierto de ska en una plaza del centro, y al lado uno grupo de talentosos B Boys demostraban sus hazañas de baile, ah y hasta ví a pocos jóvenes emos y darks. Y bueno, hay cines y malls, donde la clase media desahoga las tensiones de su ego. La clase media alta casas de playa en Vallarta, y claro el famoso club de charrería. Aunque una de las chicas que van a este último se quejaba conmigo, que aunque a pesar que los hombres que van a hacer charrería son muy guapos, o están casados, o son gays, o los dos. A lo que le me pregunto: ¿qué se puede esperar?

Los jóvenes heterosexuales de León tienen pocas opciones en una ciudad envuelta en la comedia musical, sea la de la iglesia - que bonitos cantos escuché el viernes en el hermoso templo de la expiación - o en las fiestas charras.... Pero lo olvidaba, tienen la opción de ir a perderse cada año a la fiesta de San Marcos a Aguascalientes, que queda a una hora en carretera.


3 comentarios:

Haydeé dijo...

Ser sexualmente activa e ir a misa... es ser hipócrita?
Es el mismo problema de siempre: centrar el ejercicio de la fé en lo sexual y no en lo social.

Alfredo dijo...

Sexualmente activos, y no casados...

Y eso no me problematiza a mí, sino a la jerarquía católica...

The OC dijo...

Alfredo interesante relato del viaje, siempre he dicho que poco a poco, cada ciudad llega a una etapa en que se encuentra mas alla del bien y del mal, crece y se globaliza tanto que es difícil para un grupo especifico influir en ellas y entonces me emociono, pero luego me acuerdo de Monterrey :( por ejemplo y vuelvo a la realidad.