miércoles, julio 25, 2007

Buscar salvar obra de Vladimir Kaspé

Es increíble que un hombre como Jorge Gamboa de Buen, un supuesto reconocido arquitecto, busca destruir una obra de Vladimir Kaspé. Reporta el Reforma:


Rechazan demolición de edificio



Defienden arquitectos valor del inmueble que daría paso a Torre Bicentenario

Érika Bucio


(25 julio 2007).- A pesar de no contar con la declaratoria de Monumento Artístico, el edificio Súper Servicio Lomas, donde se prevé construir la Torre Bicentenario, está protegido por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) por su alto valor artístico, según especialistas, quienes advierten que lo defenderán.


La historiadora del arte Louise Noelle, quien ya había alertado sobre el peligro de demolición que corre el inmueble, reiteró que el edificio "no se puede tocar" sin la autorización del INBA, y condenó la construcción del rascacielos del arquitecto holandés Rem Koolhaas.


"(Marcelo) Ebrard me parece un atrevido, de tiempos priistas, anunciando un proyecto para el cual nunca se ha pedido el permiso de demolición ni de construcción; está fuera de toda la legislación", aseguró la académica del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.


Noelle advirtió que asumirá la defensa del edificio Súper Servicio Lomas, y que buscará el apoyo de los vecinos para impedir la realización del proyecto Torre Bicentenario.


El lunes, el comité vecinal de Lomas de Chapultepec y la agrupación Salvo Lomas A.C. afirmaron que están en alerta para impedir, incluso con movilizaciones, la construcción de la torre de 300 metros.


Al rechazo se sumó el arquitecto Diego Matthai, que revitalizó en 2002 el edificio Súper Servicio Lomas, que debería ser demolido para dar paso al rascacielos.


"Me da mucha tristeza que (el edificio) se tenga que ir; no es justo, porque es una de las pocas obras maestras que dejó Vladimir Kaspé", lamentó.


Consideró como un "error urbano" la construcción del edificio de Koolhaas en la zona, no sólo por el caos vial, sino por la demanda de servicios que, según él, generará.


Por otra parte, Jorge Iturbe Bermejo, director de la Escuela Mexicana de Diseño, Arquitectura y Comunicación de La Salle, que alberga al Centro Cultural Vladimir Kaspé, también se opuso al proyecto.

"Estamos totalmente en contra de que se haga la demolición", dijo.

El arquitecto Bernardo Gómez Pimienta reconoció que se trata de un proyecto controvertido, pero que no se puede soslayar la oportunidad de contar en la Ciudad con un edificio firmado por el arquitecto Koolhaas.

Ayer, REFORMA publicó que el INBA anunció que buscará impedir la demolición del edificio Súper Servicio Lomas.

"Se reitera que el INBA, en ningún caso, emite licencias de demolición y que, en todo momento, buscará impedir la destrucción de inmuebles con valor artístico relevante", difundió el instituto en un comunicado.

1 comentario:

Jorge Eduardo Jesús dijo...

Las estultas autoridades centrales del DF argumentan que harán una consulta pública, que la idea es la transparencia, que se sujetarán a todas las formalidades, que la obra mejorará el funcionamiento de esa zona de la ciudad, que cualquier ciudad desearía un proyecto así, que es una obra a la altura de una gran ciudad, que una inversión de esa magnitud es bienvenida, etc, etc. Lo que es absolutamente reprobable es que pasen por encima del patrimonio arquitectónico, es decir cultural, de la ciudad que dicen amar y querer mejorar. Desde un principio tuvieron la información sobre el inmueble que sería demolido (información que no era del conocimiento del gran público) y bien pudieron encauzar la inversión hacia otro sitio en donde se diera todo lo que aducen. De hecho estamos ante el caso tipico de la prepotencia del poder económico aliado con el político, que hacen y deshacen en nuestras ciudades, las que crecen, no como dicen la planeación y la norma, sino donde indican los análisis de inversión-recuperación de las grandes empresas. Pero no nos hagamos los inocentes, los arquitectos que hoy defienden y se razgan las vestiduras por el patrimonio cultural, mañana, como empleados de las grandes firmas e intereses políticos, argumentan la conveniencia de su demolición para dar paso a la ciudad "moderna y felíz"; es el caso de Aizpuro y Gamboa de Buen que algo debieran responder ante un comité de ética de sus colegios de arquitectos. Un Koolhas es bienvenido pero las autoridades están obligadas a encontrarle el lugar adecuado para que irradie su prestigio sin aniquilar la obra de otro maestro.